3.6.09

Momentos mágicos

Como algunos sabéis, hace un tiempo publiqué una entrada llamada Diógenes contra Pepe el malagueño en la que, a partir de una servilleta, realizaba una serie de reflexiones sobre su persona. Meses más tarde, os mostraba La servilleta, haciendo especial hincapié en el eslogan de la heladería de Pepe el Malagueño: Suave como el primer beso. Hasta aquí, nada reseñable. Pero, hace unos 15 días, recibí con sorpresa la respuesta de Zaka, su nieta. Ella me contaba que a su abuelo le había gustado mucho lo que de él se decía y me enviaba su agradecimiento, además de pedirme que le dijera quién era yo (eso es lo que tiene utilizar este pseudónimo de Miradmealmenos). Pues bien, el pasado sábado fui acompañado de unos familiares a pasar el día a Barbate y lógicamente, después de almorzar maravillosamente (¡qué atún, dios mío!), nos pasamos por uno de sus establecimientos heladeros. Al llegar, su hijo nos saludo con gran cortesía y nos relató –sin que nadie supiera nada– que todo iba muy bien, que su padre se encontraba de maravilla y que incluso un profesor (desconocido) había puesto en internet algo muy bonito sobre él. Mi mujer, que es como es, me dejó desnudo como un calamar y le insinuó que era yo. A continuación llamó a su padre por teléfono y se personó antes de que acabáramos los helados. Pepe me saludó y se mostró agradecido. Luego charlamos un rato, recordamos a los que faltaban y nos invitó caballerosamente a los helados. Al despedirnos, nos pidió que visitáramos la nueva heladería que habían abierto recientemente en el paseo marítimo. Pero, cuál fue mi sorpresa que me encontré en el mostrador, magníficamente enmarcada, la entrada que meses antes había publicado sobre él. Sin duda, fue un momento muy bonito que recordaré siempre. Desde aquí les mando un fuerte abrazo a Pepe y su familia.
Os dejo la foto para que la disfrutéis.
P.D.: Por cierto, el helado al Pedro Ximénez, indescriptible.

12 comentarios:

  1. ¡Para que luego digan que el blog es un género menor! Recuerdo esa entrada y me encanta que se hayan enterado.

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  2. La servilleta era una obra de arte, y la entrada como el atún.

    Viva la generosidad y la humildad¡¡¡¡

    Un abrazo.

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  3. Miradme, vaya historia! Pareciera un cuento de Borges o Cortázar... Un abrazo poeta.

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  4. Jesús, el blog ya no es un género menor y menos el tuyo que es una maravilla.
    Un abrazo

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  5. Javier, garacias por tu palabras, pero en este caso, el protagonista es Pepe el Malagueño, una persona humilde, sencilla y trabajadora.

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  6. Rubén, creo que cuando se dice que la realidad supera a la ficción es absolutamente cierto.
    Un abrazo filósofo (y poeta).

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  7. Qué maravilla, mamigo, qué maravilla. Los que comentamos aquella entrada y estábamos suscritos a los comentarios hemos seguido desde este balcón de excepción la historia, la aparición de Zaka, tu respuesta... Y el broche de oro ha sido ver el blog vuelto papel, para disfrute de todos. Un momento mágico, cumbre, sin duda. Enhorabuena.

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  8. Haravillosa historia, en efecto. Momentos mágicos de la blogosfera.

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  9. Gracias, Octavio. Eres una persona sensible, pese al escudo marino que interpones entre nosotros: "Solo la mar".
    Un abrazo

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  10. Hola, soy zaka, la nieta de pepe el malagueño. Todo el mundo que va a la heladeria y lo lee le encanta. Ya me han dicho varias veces que te de la enhorabuena. Mi abuelo ya lo ha leido varias veces... y la verdad que se puso muy contento cuando se lo lleve, para nada se esperaba que podrian estar escribiendo sobre él en internet y de la forma tan buena que usted lo ha hecho. Muchas gracias

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